Intentando mantener
un sueño en mi pensamiento pretendo vivir de un sentimiento hermosamente falso,
buscando la manera de sobrellevar cada una de estas preguntas que surgen en mi
interior, camino por encima de un hilo de hipocresía…
Tristemente
fingir que no duele, duele el doble.
Detrás de
cada sonrisa que simulo, mi corazón enfrenta una batalla contra mi otro yo… ¿Quién
será?
Esto que
sucede es por temporada; el esfuerzo que realizo para contener mis lagrimas es
demasiado para mis parpados, y sé que algún
día por la mañana no podré bloquearlas…
Siento vergüenza
por ser quién soy. Y aunque lo que está por dentro es lo que importa, lo que yo
llevo dentro se está pudriendo.
¿Llegará el
día en que no aguante más y de mis labios resuenen estados de ánimos ocultos en
mi? Posiblemente si…
Sé que mi
alma no lo anhela pero ¿Quién soy yo para oponerme ante tal hecho? Sinceramente
me gusta estar así…
Por la
noche quisiera desconocerme, olvidar por un instante mi rostro, mi voz y mi espíritu
de valentía… desplomarme sobre mis sueños, en donde al parecer la persona que
suelo ser, Es importante…
Lo peor de
todo es que poseo una tarjeta V.I.P hacia la realidad ficticia de cuatro
paredes, ahora pregunto. ¿Seré un verdadero hijo de Dios? Padre pido perdón, pues
te he decepcionado y he omitido cada una de tus enseñanzas, (Creo que no sirvo
para nada)
…porque he
retenido un sentimiento proveniente de la más baja calidad en este mundo,
porque no he querido comprender el valor de la muerte de tu hijo en la cruz,
porque odio quien soy pero así mismo no quiero dejar de serlo…
Alma mía apártate
de mí, se lo mucho que te esfuerzas para darme animo, y ¡Sí! De verdad el final
será hermoso, pero ¿Qué hay del hoy? Más bien huye de mí ahora, pues el
sufrimiento que vendrá puede ser mucho más doloroso… lo siento.
Corazón… no
sé qué decirte, te observo tan débil, tan cansado, tan adolorido, tan
agonizante y aun así tienes la valentía de estar de pie y seguir arrastrándote…
Siento compasión por ti ¿Sabes?
Ruego a
Dios que te renueve y aparte de mí este masoquismo santo que te obliga a latir.
Que impotencia
tan emocionalmente absurda poseo. Pues aun comprendiendo que es pasajera mi situación,
no dejo de darle más valor que el conocer cómo serán las cosas al final.
Ahora bien. Estoy en
este lugar con un propósito, propósito que desconozco ciegamente y el cual
deseo descubrir para cumplir con el llamado de mi Padre y así desaparecer mi vergonzoso
aspecto de este mundo.
Ayúdame pues
Espíritu Santo De Dios a discernir sobre cuál es ese propósito a cumplir, no sabes
cuánto anhelo concluirlo…
Me he
vuelto tan cursi hablando a mis amigos y amigas…
Cada día que
pasa detesto en quien me estoy convirtiendo, pero hay una gran parte de mi que
está de acuerdo y apoya totalmente este sentimiento mudo…
Por hoy he
escrito demasiado… Gracias por leer…
Hasta una próxima
entrada.
PD: Si
estas igual que yo, búscame, tal vez podemos aplicar la regla matemática que
dice negativo por negativo da positivo…. (O puede suceder todo lo contrario, tú
eliges)






