En mi cerebro hay muchos pensamientos que se dedican a
caminar desde el principio hasta el final de mi cabeza.
Todos los días desde el amanecer los observo como lentamente
se desplazan de un lugar a otro sin ánimo de lucro… hay es cuando pregunto -
¿seré yo el que produce esto? Una ligera y fría sensación llega a mi mente pues
alerta de que algo extraño está sucediendo en mí.
Me detengo por un segundo, realizo las labores de rutina a
eso de las 5:45AM tomo mi bicicleta y me dirijo a la casa de mi abuela pues allí
es donde están mis cosas personales. Repentinamente la sensación anterior
desaparece sin darme cuenta… respiro hondo y prosigo con la rutina. Sin embargo,
encuentro que muy dentro de mí (Alma, cuerpo y ser) vive algo o alguien, o
ambos… yo sé que es así.
Mientras el tiempo pasa “Como de costumbre” cada uno de los
respiros que los latidos de mi corazón me obligan a tomar se tornan un poco
distintos, diferentes, con más fuerzas y con menos, con orgullo y sin él… en
fin. Mi consiente automáticamente lanza una respuesta observando tal hecho y me
dice: - ¡es porque tienes gripe!, analice y si es verdad en cierta parte pero
hay algo que me tiene inquieto aun. Esta respuesta
no cubre del todo mi gran duda…
Suele suceder que cuando solo me encuentro es cuando mis oídos
“Oídos extraños” se hacen los locos y ahí mismo envían palabras para que mi
cerebro las procese y las lleve a mi mente.
Proverbios 20:12 Dice: los
oídos para oír, los ojos para ver, todos ellos los hizo Dios… - Versión PDT.
¿Será un don de Dios el escuchar palabras en donde nadie las
ha pronunciado?, ¿acaso la creación del Dios altísimo tendrá un idioma propio
para comunicarse consigo misma? En este caso me refiero a la naturaleza ya que
por ende los seres humanos hablamos, pero ¿Cómo es posible que yo interactúe
con ella?
¡Rayos! Necesito una respuesta pronta a estas preguntas…
En todo el transcurrir del día pude analizar que más son las
palabras que produzco en mi mente que las que salen de mi boca.
…Al momento de llegar la noche oro al Señor de la siguiente
manera:
En el nombre de Jesús,
Señor me inclino a usted entendiendo y comprendiendo que solo suya es la
alabanza, que solo suya es la adoración y el honor, sencillamente así lo creo
porque usted lo ha demostrado en mi vida y en la de muchos hermanos en la fe,
los cuales estimo mucho y amo en el Amor de Cristo.
Amado rey pido perdón…
tristemente reconozco que he pecado y muchas de mis acciones no han sido de tu
agrado hoy. Sé que cada día me esfuerzo fuertemente por llevar la imagen de
Jesucristo su hijo amado en mi testimonio, pero en un abrir y cerrar de ojos me
encuentro siempre realizando o pensando algo que contracta al Espíritu Santo
que habita en mí. No sabes cuánto lamento eso… sin embargo creo que usted es
rico en Misericordia y puede ser bondadoso con mi vida, creo que usted me puede
perdonar.
Ruego señor que toda
la voluntad que tiene planeada para mi vida sea cumplida al pie de la letra sin
importar cuales sean las herramientas que tenga que utilizar para hacerlo. Mucho
menos tenga en cuenta si con ellas le toque lastimarme, considero que es mucho más
importante su pensamiento sobre mí que el mío.
Padre poseo muchas
dudas y preguntas sin resolver en mi mente, sin descifrar, además no sé sí no
he querido hacerlo... la cuestión es que necesito de usted, de su Amor, de su Sabiduría
para llevar a cabo esa voluntad que quiere que yo cumpla.
Usted sabe cuáles son
por eso pido que su Santo Espíritu sea ilustrando todo lo que precise ver para
aclarar todos estos pensamientos.
En el nombre de Jesús,
Señor usted ha escuchado y así mismo creo que usted obrara…
Así sea… Amen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario